EL EGO… ¿UN OBSTÁCULO EN EL CAMINO?

 

El Ego es nuestro gran obstáculo en el camino. Es lo primero que podemos aprender cuando nos ponemos en contacto con disciplinas de autoconocimiento orientales. 
El Ego es nuestra identidad en la tierra y funciona a partir de nuestros instintos y necesidades como la necesidad de sobresalir, el apego a lo terrenal y el impulso por sobrevivir. Se dice entonces que mientras funcionemos a través del ego no es posible habitar el reino de lo sutil. 
Se dice también que hay que matar al Ego para que prevalezca la esencia. ¿Matar al Ego?... ¿Acaso es eso posible? Somos seres humanos, vivimos en la tierra. La intención de matar al Ego puede ser bastante peligrosa, aún cuando la intención sea dejar lugar para lo sagrado.  

El peligro de esta aniquilación puede desarrollar un profundo desprecio hacia uno mismo, falta de autoconfianza, baja autoestima. Será muy difícil una consciente evolución desde estas condiciones. Una propuesta más sana es trascender el Ego . Pero para trascenderlo primero hay que desarrollarlo, y para desarrollarlo hay que trabajar sobre uno mismo.  
Si no hay ego, no hay posibilidad de trascenderlo, no se puede trascender lo que no se tiene. Pero si trabajamos con nosotros, consolidando nuestra individualidad, ampliaremos nuestro nivel de consciencia, y entonces sí, estaremos preparados para trascender los impulsos del Ego. De otro modo será muy fácil caer en lo que podríamos denominar inflación del Ego, donde creemos haberlo trascendido, sin darnos cuenta que estamos atrapados en él. 
Seguramente todos conocemos personas que creen ser espirituales o canales de lo superior. El mundo espiritual y la imaginación están cerca, pero son puntos opuestos. Podemos confundirnos, y sin darnos cuenta ir por el camino equivocado, e incluso creer que ya hemos llegado. ¿A dónde?

Trascender el Ego no es lo mismo que matarlo. Cuando trascendemos el Ego conscientemente no lo estamos negando. 

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