EL SILENCIO

En el mundo Occidental hemos dejado de lado el silencio. Una persona que triunfa es un individuo dinámico, que trabaja mucho, disfruta plenamente de la vida y puede soportar la presión y la tensión de una existencia acelerada. Para mucha gente, la tranquilidad interior sugiere una falta de impulso, una personalidad aburrida, y una incapacidad para competir. La pasión, el gozo y el resto de emociones que hacen vibrar la vida son vistas como incompatibles del silencio interior. 
Si al cerrar tus ojos la mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que nos anima a vivir.

“El silencio interior no es una consecuencia de haber reprimido los pensamientos, sino de ir más allá de ellos.” Juan Manzanera
Todas las preguntas están listas para ser respondidas, sin importar que profundas sean. Simplemente entro en la paz del silencio, calmo ese mar de pensamientos, ese mar deseos e ilusiones, dejo que la calma me invada, dejo que el silencio me posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en mí.

Me gusta la referencia que se hace al silencio como:

La capacidad de pensar sin cabeza.
La capacidad de volar sin alas.
La capacidad de caminar sin pies.
La capacidad de observar sin perturbar.
La capacidad de escuchar sin interrumpir.
La capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.

Cuando todo está silencioso, todo tiene un clima especial, parece que todo haya cambiado por unos momentos, como si hubiéramos entrado incluso en otra dimensión.

Ese estado no suele durar, es algo muy trascendente.

Es en ese estado de gracia, milagro de paz, cuando desaparecen todos los problemas, desaparece el temor, las dudas, por unos instantes percibimos una paz infinita.

Sólo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto y sobre todo el estar vivo.

Para llegar al centro de nosotros mismos, tenemos que recorrer un camino con diversas fases y estados, pasando por la plenitud y la soledad, tenemos que atravesar todas las capas intermedias hasta llegar a descubrir nuestro auténtico yo.

Alcanzar un nivel de profundidad no es labor de un día, hay que interiorizar en nuestra mente hasta que llegue el día en que se produzca ese gran silencio, un silencio en todo nuestro ser, no sólo en un sector de la mente.

El silencio lleva en sí tu voz, como el nido la música de sus pájaros dormidos.” Rabindranath Tagore

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