Cómo Ser Feliz sin tanto esfuerzo

Mucho se ha escrito y hablado sobre cómo ser feliz y la felicidad y así será, porque parece ser la
clave de la vida y en definitiva el motivo por el que estamos aquí.

Así que si estamos aquí para eso, vamos a ver si le dedicamos ya un espacio en nuestra apretada agenda. ¿Hay sitio para la misión más urgente e importante de todas las cosas: tu felicidad? si has contestado que no, vete haciéndoselo; más que nada por una cuestión práctica. Si no dejas espacio para algo, difícilmente podrá tener lugar.

Empezar a ser uno mismo

Esto es muy bonito y lo sabemos todos, pero ¿lo hacemos? ¡permítetelo de una vez! Para empezar tendrás que aceptar una regla muy básica y que nos cuesta bastante: los demás también tienen el derecho a ser como les dé la gana. Y también tendrás que pagar cierto peaje: ¡no le puedes gustar a todo el mundo!, eso sí, la buena noticia es que contarás con la aprobación de la persona más importante de tu vida: TU.

Para ser tu mismo tendrás que aceptar con amor tu kit completo (fortalezas, debilidades). Y aclaro que cuando digo aceptar me refiero a no pelearme con mis debilidades. Cuando las acepto como parte del ser íntegro que soy, puedo reconvertirlas en fortalezas, puedo reencuadrarlas; pero si las rechazo, se harán más fuertes. Es una máxima energética: en lo que me concentro, en lo que me enfoco se manifiesta. Así que por favor: concéntrate en lo bueno; que tienes mucho; y lo malo se transformará. Si inviertes tu esfuerzo en alejar lo malo, irremediablemente crecerá como un alien. Este truquito aplícalo al pie de la letra ¡funciona genial! Acepta sin pelea tus debilidades y concentra toda tu energía en lo positivo que hay en ti y habrás avanzado mucho en el crecimiento personal.

Deja ya de dar explicaciones por todo y a todos

¿Tienes ya claro que quieres ser tu mismo? Cerciórate de que tu camino es ecológico; es decir, que no vas a hacer daño ni a pisar a los de tu entorno. Y entonces ¡adelante! Tienes todo el derecho de decidir sobre tu vida. No tienes nada que temer ni de qué preocuparte: es tu vida. Los demás tienen la suya. Es probable que haya gente que gaste mucho esfuerzo en convencerte de lo equivocado que estás o de lo extrañas que son sus ideas. ¡No caigas en ese juego! ¿Qué más te da?; no gastes tu energía inútilmente; guárdala para ti, la vas a necesitar.

¡No tienes necesidad de demostrar nada a nadie! Relájate y vive tu vida.
Deja de justificarte por todo ante los demás. Nadie tiene el derecho a juzgarte por nada del mundo, si no has causado daño. Justifícate sólo en casos extremos, cuando realmente haya necesidad de explicar tus acciones. ¡ah! Y deja de pedir constantemente explicaciones a los demás.
No ataques a los demás y no necesitarás defenderte. Deja que los manipuladores se las apañen solos. No les cedas tu energía.

Haz los cambios necesarios en tu vida desde la aceptación y el agradecimiento

Acepta con amor todo lo que hay en ti y en tu vida que no esté en tus manos modificar y cambia todo lo demás que no te favorezca. Antes tendrás que hacer una profunda reflexión sobre este tema, ya que hay muchísimas cosas en nuestra vida que pensamos que no podemos cambiar y no es cierto. Sé honrado contigo mismo y mira a ver qué cosas aunque no te gustan no quieres alterar porque te reportan algún tipo de beneficio.

 En ese caso, sí estamos eligiendo, y estamos en nuestro derecho de dejarlas como están. Eso sí, deja de quejarte por ellas, ahorrarás mucha energía y los que te rodean te lo agradecerán. Así que la aceptación se refiere exclusivamente a lo que verdaderamente no está en nuestra mano cambiar, o después de analizarlo elegimos dejarlo como está. Habrá cosas que a lo mejor tengan que esperar mejor momento; mientras les llega su turno no luches contra ellas.

Antes de empezar con tus reformas, agradece de corazón todo lo que en tu vida ha sucedido de bueno y de malo; porque gracias a eso estás aquí y eres lo que eres. Un trabajo al que odias y maldices cada día te está permitiendo muchas cosas; por eso estás en él. Así que dale las gracias antes de irte. Si no lo haces, lo siguiente que llegue a tu vida será igual o peor que lo que dejas.

Quizás tu cambio consista en un pequeño ajuste o quizás sea más complejo y revolucionario. Sea cual fuere es hora de pasar a la acción. Actuar es la mejor forma de dejar de preocuparse. Cuando pasas a la acción los miedos se desbloquean.

Busca dentro de ti la felicidad. Ocúpate personalmente de la misión más importante de tu vida. No la delegues y no le exijas a nadie que haga ese trabajo por ti. Los demás estarán ocupados buscando la suya. Así ganamos todos: yo te quito a ti la carga de que me hagas feliz y tú me quitas a mí la carga que supone tu felicidad. Tú te ocupas, yo me ocupo.

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