Empieza a precipitar lo que deseas

El poder de pensar crea formas. El poder de sentir llena esas formas con vida. 

Estas dos actividades anteceden toda precipitación (consciente o inconsciente). 


La mayoría de las personas no controlan sus facultades de pensamiento y, así, las formas creadas por sus pensamientos son indistintas e imperfectas. 

Aprendan a utilizar su pensamiento para crear patrones bien diferenciados y definidos de lo que desean precipitar. Aprendan entonces a generar de hecho sentimientos de felicidad, júbilo y perfección, llenando así el cáliz que es creado por sus pensamientos. 

Al ustedes hacer esto durante algunos minutos al tiempo, diligentemente y sin estrés, comenzarán a disfrutar de su “práctica de precipitación”. Entonces, llegará el día en que sostendrán en su mano la imagen mental propiamente
dicha, energizada por sus sentimientos, la cual se ha convertido en una realidad física para bendecirlos a ustedes y a otros. Surge la pregunta: “¿Sale esta precipitación directamente de la atmósfera o es traída a mi mundo de manera natural a través de algún individuo?”

Al principio, las precipitaciones podrán venir a través de individuos. A medida que uno vaya progresando, se manifestarán (y a veces se manifiestan) directamente desde Lo Universal sin intercesión de alguna otra corriente de vida no-ascendida. 

Cualquier tensión e incredulidad en el chela (chela: iniciado espiritual) retrasará en gran medida su uso del poder de precipitación, y esperar una manifestación que salga directamente de la atmósfera no crearía el estado apropiado de receptividad para el principiante. Sin embargo, cuando tal principiante comienza a recibir los objetos que tan fielmente ha creado y alimentado (si bien éstos vienen a través de seres humanos), comenzará a ganar confianza, y podrá entonces esforzarse por producir precipitación directa propiamente dicha. 

Es siempre sensato comenzar la precipitación consciente con un objeto pequeño, tal como, por ejemplo, la rosa sugerida por el amado Pablo el Veneciano, porque es fácil visualizar una rosa, toma mucho menos energía hacer una imagen mental y menos energía darle perfume, color y cuerpo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario